Cadeira 99 - Claude Monet // Antônio Sánchez - Gil


Claude Monet (1840-1926) foi um pintor francês. Foi considerado um dos mais importantes pintores da escola impressionista. A exposição realizada em 1874 no estúdio parisiense do fotógrafo Nadar foi pejorativamente qualificada pela crítica como "impressionista" devido ao quadro de Monet ali exposto, "Impressão: o sol nascente". O nome impressionismo tornou-se corrente e Monet passou a ser considerado o chefe dessa escola, uma das mais importantes da história da pintura. Seu quadro encontra-se hoje no Museu Marmottan Monet, em Paris.

Claude Monet (1840-1926) nasceu em Paris, no dia 14 de novembro. Quando tinha cinco anos, sua família mudou-se para Sainte-Adresse, perto do Havre, e ali o futuro mestre começou a pintar. Com menos de 15 anos Monet já era conhecido em sua cidade por retratar personalidades importantes. Duas influências marcantes despertaram-lhe o interesse pela luz e pela cor: descobriu as gravuras do japonês Hokusai e a pintura de Eugène Boudin, que o iniciou na prática, então pouco comum, de realizar estudos da natureza ao ar livre.

Entre 1859 e 1860, o jovem pintor esteve em Paris, onde se entusiasmou com a escola de Barbizon, recusou-se a ingressar na Escola de Belas-Artes e preferiu visitar os locais frequentados pelos inovadores da época. Passou a trabalhar na Academia Suíça, onde conheceu Camille Pissarro, mas o serviço militar na Argélia interrompeu-lhe a experiência. Em 1862, Monet voltou a Paris para estudar no ateliê do academicista Charles Gleyre, onde conheceu Frédéric Bazille, Alfred Sisley e Renoir, de quem tornou-se amigo e formou o grupo de impressionistas.

Levava então vida nômade e de frequentes dificuldades, apesar do sucesso do retrato de "Camille Doncieux", sua mulher, ou de "A Varanda à Beira Mar Perto do Havre" (1866). Para evitar a guerra Franco-Prussiana, Monet foi para Londres, onde fez contato com representantes das vanguardas francesas e com o marchand Paul Durand-Ruel, mais tarde seu agente. Em Londres pinta a série "Parlamento".

De volta à França, Monet instalou-se em 1876, em Argenteuil, à margem do Sena, e realizou suas mais famosas séries, como "A Estação de Saint-Lazare" (1877), "Os Álamos" (1891) e "A Catedral de Rouen" (1892), em que as mesmas cenas foram representadas em horas diversas, em diferentes condições de luz. Em sua casa em Giverny, também perto do Sena, a partir de 1883 Monet cultivou nenúfares, motivo de seus últimos quadros, como a série "Ninféias", pintada quando o artista já sofria graves distúrbios de visão.

Monet morreu em Giverny, em 5 de dezembro de 1926.


ALMIARES AL FINAL DEL VERANO Claudet Monet
Claude Monet pintó series de obras con el mismo tema, casi idéntico el motivo pero tomado a diferentes horas del día o diferente época del año. Así están la serie de la Catedral de Rouen, los álamos, los nenúfares, los almiares...

Los cuadros de los almiares, repetido a diferentes horas del día y en diferentes épocas del año, compositivamente siempre es igual, pero es diferente la luz y por tanto el color del cual se vale Monet para representar la luz del momento.

En esta obra es clara la hora porque el sol está en el cénit, de forma que la sombra proyectada es muy corta y la parte cilíndrica del almiar está en sombra toda ella. La parte cónica vemos una zona iluminada y otra en sombra y por ella deducimos que la luz viene de la izquierda. El color es intenso como corresponde a la hora y a la época que es previa al otoño. Al ser los almiares rojizos rodeados de color verde en diferentes tonos y matices produce una gran luminosidad al ser complementarios. Las sombras son frías, azuladas, lo que hace destacar los almiares al ser cálido el color, incluido el campo amarillo con toques de verde, así pues la armonía de los colores no solo es buena y atractiva sino luminosa también. Por tanto el objetivo principal de representar la hora y la época del año está conseguido plenamente, pero claro está que Monet no se conforma con eso.
Compositivamente hablando vemos fundamentalmente dos línea horizontales a lo largo del cuadro (marcadas en color naranja) que definen el horizonte y el comienzo de la línea de árboles, tenemos también dos almiares y dos árboles de copa redonda (círculos en azul) cuyos círculos son incompletos y uno más grande que otro. Los almiares debido a la perspectiva, también uno es más grande que el otro. De esta forma se crea un ritmo de repetición de líneas y figuras, una más grande que otra.

Los triángulos producen sensación de grandiosidad y equilibrio y los cuadriláteros rectángulos la sensación que producen es de unidad y estabilidad, luego este es el significado del cuadro que provocan los almiares. Los círculos de los árboles, los dos incompletos para que el ritmo sea acorde, producen sensación de equilibrio.


LOS NENÚFARES de Monet

En 1890, Monet puede comprar finalmente la finca de Giverny. En marzo de 1891, muere el comerciante Ernest Hoschedé que había sido su gran amigo y protector, en julio del año siguiente se casa por fin con Alice. Inmediatamente comienza a redistribuir el jardín, ya que el cuidado de este, se había convertido en su segunda pasión, después de la pintura.

Realiza una ubicación artística de las plantas y en 1893 adquiere otro terreno en la parte sur de su propiedad, en donde manda construir un estanque, en el cuál coloca nenúfares que encarga traer del Japón y un puente de madera de arquitectura netamente oriental, combinando así sus gustos por las plantas y por el agua.

Monet empieza a pintar su jardín acuático a partir de 1895 y lo continuó haciendo hasta su muerte ya que siempre cambiaba por el agregado de nuevas plantas y lo densa de la vegetación y también debido a sus numerosos viajes.

Su pasión por las series de nenúfares y ninfeas suman más de 200 cuadros, formando algo así como una obra de arte integral, dentro del resto de sus cuantiosos cuadros.

Marcel Proust se sintió fascinado al contemplar el lírico espectáculo de los nenúfares y expresó:"... flores de tierra y también flores de agua, estos tiernos nenúfares que el Maestro ha pintado en lienzos sublimes...son como un primer y delicioso esbozo de vida..."

En 1900, sigue pintando pero un accidente le hace perder la vista temporalmente de un ojo. En 1904, en una muestra en la galería de Durand - Ruel, expone sus obras de temas londinenses.

La percepción de los colores se altera, su vista se va deteriorando poco a poco, tal vez debido a que tiene cataratas, efectivamente en sus últimos años llega a resultados decididamente abstractos. El color se muestra con mucho cuerpo sobre la superficie del lienzo, se ven salir grumos de pigmento y pinceladas del soporte del cuadro.

Monet parece descubrir la pura materia que constituye la esencia de las cosas, avanzando más allá de las posibilidades de la visión humana. En 1909 muere Alice y en 1911 su primogénito Jean. Finalmente, muere de un tumor, el 6 de diciembre de 1926 a los 86 años. El funeral se lleva a cabo en Giverny.

Los nenúfares (en francés Les nymphéas) es un ciclo de pinturas al óleo que ejecutó el pintor francés Claude Monet al final de su vida, sobre amplios paneles, como el de la ilustración, que mide 219 × 602 cm, y que actualmente se exhiben en el Museo de la Orangerie de las Tullerías, en París, Francia.

Estos inmensos paneles representan un lago con nenúfares. Monet los pintó para que quedaran suspendidos en círculo (dentro de una estancia circular) así sería como si fuera un día que transcurría o bien siendo las cuatro estaciones que se descubrían.

En el Museo de la Orangerie están suspendidos en dos estancias ovales y alcanzan ocho piezas. Los motivos le fueron proporcionados por los nénufares del estanque de su jardín en Giverny. Desde entonces y hasta el final de su vida pintó una y otra vez estas plantas acuáticas. Los nenúfares obtienen un gran éxito en 1909, y profundizó en el estudio de estas plantas, con toda una serie de cuadros como Nenúfares en el crepúsculo (1910), que puede verse en la Kunsthaus de Zúrich.

Esta serie de composiciones cromáticas culminaron con el conjunto monumental pintado para estas dos salas de la Orangerie de París. El 12 de abril de 1922 Monet donó al estado 22 pinturas sobre este tema, que se realizaron entre 1920 y 1926.

ÁLAMOS EN OTOÑO
Esta obra fue pintada en 1891 sus medidas son 92X73 y está expuesto en Museo de Arte de Filadelfia.
Monet comenzó su serie sobre los álamos en verano de 1891 en las orillas del río Epte, con tal esfuerzo que tenía quince de ellos listos para su exposición en la galería Durand-Ruel que se celebró en febrero de 1892. En algunos, como en éste, la hilera más cercana de árboles está vista desde cerca también, de manera que sólo podemos contemplar sus troncos. Como anécdota debemos mencionar que el artista contó en numerosas ocasiones cómo tuvo que comprar esos árboles para poder concluir sus series, ya que estaban destinados a la tala y esta no se realizó hasta que él terminó. El lienzo que vemos es uno de los primeros de la serie, ya que muestra efectos de la luz en verano.
Monet trabaja con detalle los efectos que desea conseguir en el espectador; así, el follaje es básicamente pintado con tonos verdosos, aunque posteriormente añadiría algunas pinceladas rosas. También añade fuertes zonas azules en el río para que actúen como reflejo del cielo, acentuando el papel de los árboles como nexos de comunicación entre ambas zonas espaciales.
La pincelada es fuerte y decidida especialmente en la ribera del río donde parece un mosaico, algo parecido a lo que hacía Van Gogh. En el cielo cruza la pincelada para conseguir efecto de atmósfera.
Destaca en la composición la verticalidad de los tres álamos, cuya línea se prolonga en el reflejo del río, creando la sensación de fuerza y permanencia, así como de ascensión, al rebasar los límites del cuadro.
Los colores de arriba se repiten abajo, las franjas verticales de los tres álamos son una repetición con ligeras variantes y detrás se ven, más tenues, más trazos verticales. Otro tanto sucede con las copas visibles de los otros árboles que, aunque de forma tenue, construyen un triángulo.


EL ESTANQUE DE NENÚFRES Monet

Este cuadro de Claude Monet es uno de los muchos que pintó sobre nenúfares.

Esta obra es semejante a otras realizadas sobre el mismo tema y lo más destacable es la armonía de colores jugando con los complementarios, para conseguir una vibración del color y aunque la materia pictórica es densa la pincelada es fina y desordenada.

Aquí los colores dominantes son los amarillos y naranjas con los violeta rojizos, porque rosa propiamente dicho no son. También destacan los blancos especialmente en el puente, así como los azules.

La pincelada parece caprichosa y es suelta y empastada, mezclando y superponiendo todos los colores antedichos por todo el cuadro.

ESTANQUE 1
Así nos aparece a la izquierda una zona amarilla dorada y abajo en la esquina una zona verde que estructuran dos semicírculos los cuales están relacionados, por la forma, con las copas de los árboles de la esquina opuesta (líneas rojas). Como ya sabemos estas curvas producen un movimiento rítmico suave y elegante y tienen carácter femenino, que se repite, aunque de forma más abierta en las curvas del puente, pero el mismo puente equilibra estas curvas con sus líneas verticales que dan fuerza y permanencia a la composición (líneas azules). Las franjas horizontales de los nenúfares dan paz y quietud (líneas rosas)

ESTANQUE 2
La pincelada misma produce aquí fuertes ritmos: en la zona izquierda superior los trazos son verticales, en cambio, tirando hacia abajo, los trazos son curvos pero todos con la misma tendencia, pero más abajo vemos en verdes trazos "desordenados" en todas las direcciones. Los nenúfares en el agua con su miríada de toques blancos, azules, verdes, violetas... las curvas del puente y barandillas que atraviesan el cuadro...Todo son ecos que producen maravillosas resonancias.